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Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas
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26 de agosto de 2016

El samurai y el secreto de la eficacia

Ito Ittosai, incluso después de haberse convertido en un experto y en un profesor famoso en el arte del sable, no estaba satisfecho de su nivel. 


A pesar de sus esfuerzos, tenía conciencia de que desde hacía algún tiempo no conseguía progresar. En efecto, los sutras cuentan que el Buda se sentó bajo una higuera para meditar con la firme resolución de no moverse hasta que no recibiera la comprensión última de la existencia del Universo. 

El samurai y el secreto de la eficacia
El samurai y el secreto de la eficacia
Determinado a morir en ese mismo sitio antes que renunciar, el Buda realizó su voto: despertó la Suprema Verdad.

Ito Ittosai se dirigió pues a un templo con el fin de descubrir el secreto del arte del sable. Durante 7 días y 7 noches estuvo consagrado a la meditación.

Al alba del octavo día, exhausto y desalentado por no haber conseguido saber algo más se resignó a volver a su casa, abandonando toda esperanza de penetrar el famoso secreto.

Después de salir del templo tomó una carretera rodeada de árboles. Cuando apenas había dado unos pasos, sintió de pronto una presencia amenazante detrás de él y sin reflexionar se volvió al mismo tiempo que desenvainaba el sable. Entonces se dio cuenta que su gesto espontáneo acababa de salvarle la vida. 

Un bandido yacía a sus pies con un sable en la mano



25 de febrero de 2016

El maestro de té y el samurai mercenario

El señor de Tosa se dirigió a Yedo, la capital, para una visita oficial al shogun. Había llevado con él a su Maestro de cha no yu (Maestro de la ceremonia del té), del que se sentía muy orgulloso.

El "Cha no yu" , la ceremonia del té, es un arte japonés fuertemente influenciado por el zen.


Cada gesto debe ser realizado con una gran concentración. Se trata de saborear, gracias a un delicado ritual, el misterio del "aquí y ahora".

El maestro de té y el ronin
El maestro de té y el ronin

El Maestro de té tuvo que vestirse como un samurai para poder entrar en el palacio, y por tanto debió llevar su signo distintivo, es decir, dos sables.. Varios días después de su llegada a Yedo, el especialista de cha no yu no había salido aún del palacio. Varias veces al día ejercía su arte en las habitaciones de su señor, ante la alegría de sus invitados. Incluso llego a oficiar en presencia del shogun.

Un día , el señor le dio permiso para dar una vuelta por la ciudad. El Maestro de té, siempre vestido de samurai, aprovechó esta oportunidad y se aventuró por las calles bulliciosas de Yedo... Cuando se disponía a cruzar un puente, fue empujado repentinamente por un ronin, uno de esos guerreros errantes que son o bien valerosos caballeros, o bien truhanes de marca mayor. Este tenía el aspecto de ser de la peor especie. Dijo fríamente:

- Así que eres un samurai de Tosa. No me gusta ser empujado de esa manera. Me gustaría que arreglasemos esta pequeña diferencia con el sable en la mano.

El Maestro de té, desamparado, terminó por confesar la verdad:

-No soy un verdadero samurai, a pesar de las apariencias. Solo soy un humilde especialista del cha no yu que no conoce absolutamente nada del manejo del sable.

El ronin no quiso creer su historia. Sobre todo porque su verdadera intención era sacar un poco de dinero de esta víctima cuya naturaleza poco valiente había presentido. Fue inflexible. Levantó el tono para impresionar a su interlocutor. Enseguida se formó una multitud alrededor de estos dos hombres. Aprovechando la ocasión, el ronin le amenazó con declarar públicamente que un samurai de Tosa era un cobarde, que tenía miedo de luchar.

Viendo que era imposible hacer entrar en razón al ronin y temiendo que su conducta pudiera llegar a alcanzar el honor de su señor, el Maestro de té se resignó a morir. Aceptó el combate. Pero como no quería dejarse matar pasivamente, para que no dijeran que los samurais de Tosa no sabían luchar, tuvo una idea: unos minutos antes había pasado por delante de una escuela de sable. Pensó entonces que en ella podría aprender como coger un sable y afrontar honorablemente una muerte inevitable.

Explicó pues al ronin:

-Tengo que cumplir una misión que mi señor me ha encargado. Esto me puede llevar un par de horas. ¿Tendría usted la paciencia de esperarme aquí?

El ronin aceptó el plazo, respetando caballerosamente las reglas del bushido o tal vez porque imaginaba que su víctima necesitaba ese tiempo para reunir una suma de dinero disuasiva. Nuestro especialista del cha no yu fue corriendo a la escuela que había visto antes y pidió una entrevista urgente con el maestro de sable. El portero no estaba muy dispuesto a dejar entrar a ese extraño visitante que no parecía estar en su estado normal, y sobre todo, que no tenía ninguna carta de recomendación. Pero, impresionado por la expresión atormentada del hombre, decidió finalmente introducirlo y presentarle al Maestro. Este escuchó con mucho interés a su visitante que le contó su desgracia y su deseo de morir como un samurai.

-Este es un caso único -declaró el maestro de sable.

-No es el momento de bromear -replicó el visitante.

-Oh, de ninguna manera, se lo aseguro. Es usted una excepción realmente. Por lo normal, los alumnos que vienen a verme quieren aprender el manejo del sable y a vencer. Usted quiere que yo le enseñe el arte de morir... De acuerdo, pero puesto que usted es Maestro de un arte incomparable, ¿podría servirme una taza de té?

El visitante no se hizo de rogar ya que ciertamente era para él la última ocasión de practicar su arte. Olvidando su trágico destino, preparó cuidadosamente su té, después lo sirvió con una calma sorprendente. Ejecutó cada gesto como si ninguna otra cosa fuera importante en ese instante.

El Maestro de sable le observó atentamente durante toda la ceremonia y se sintió profundamente impresionado por el grado de concentración de su visitante.

-¡Excelente -exclamó- excelente! El nivel de maestría que usted ha alcanzado practicando su arte es suficiente para conducirle dignamente delante de no importa qué samurai. Usted tiene todo lo que hace falta para morir con honor, no se preocupe. Escuche solamente algunos consejos. Cuando vea al ronin, piense ante todo que va a servir el té a un amigo. Después de haberle saludado cortésmente, déle las gracias por el plazo acordado. Doble delicadamente su capa y póngala en el suelo con el abanico encima, exactamente como hace para la ceremonia del té. Átese el pañuelo de coraje alrededor de su cabeza, recójase las mangas y anuncie a su adversario que está preparado para el combate. Desenvaine su sable y levántelo por encima de su cabeza. Cierre los ojos. Concéntrese al máximo de sus posibilidades para bajar su arma vigorosamente justo en el momento en el que oiga al ronin lanzar su grito de ataque. Apuesto que este combate será una masacre mutua.

El visitante dio las gracias al Maestro de sable por sus preciosos consejos y volvió al puente donde le esperaba el ronin. Siguiendo las instrucciones que había recibido, el especialista de cha no yu se preparó para el combate como si estuviera ofreciendo una taza de té a un invitado. Cuando levantó el sable y cerró los ojos, la cara de su adversario cambió de expresión. El ronin no creía en sus ojos.
¿Era el mismo hombre el que se encontraba frente a él?

El Maestro de té, en un estado de extrema concentración, esperaba el grito que sería la señal de su último momento, de su última acción...

Pero pasaron varios minutos que le parecieron horas y el grito no se dejaba oír. No pudiendo resistir más, nuestro improvisado samurai terminó por abrir los ojos...

¡Nadie...! ¡No había nadie frente a él!

El ronin al no saber como atacar a este temible adversario que no mostraba ningún fallo en su concentración, ni ningún temor en su actitud, retrocedió paso a paso hasta desaparecer a toda prisa, bien contento de haber podido salvar su pellejo.


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EL LIBRO DEL TE: Okakura Uzo (1862-1913) publicó en 1906 este Libro del Té, una obra donde Okakura, arrebatado por una honda nostalgia ante el Japón milenario que se derrumba, entona un canto de cisne ante una vieja tradición que en sí misma traducía una espiritualidad y entrañaba una filosofía de la vida: la del ritual sagrado de la preparación del té.

Descargar parte del libro

21 de febrero de 2016

El ojo y la espada - cuento zen -

“Durante las guerras civiles en el Japón feudal, un ejército invasor podía barrer rápidamente una ciudad y tomar el control. 


En una aldea en particular, todos huyeron momentos antes de que llegara el ejército; todos excepto el maestro de Zen.

El ojo y la espada - cuento zen -
El ojo y la espada - cuento zen -
Curioso por este viejo, el general invasor fue hasta el templo para ver por sí mismo qué clase de hombre era este maestro. Como no fue tratado con la deferencia y sometimiento a los cuales estaba acostumbrado, el general estalló en cólera.

-¡Estúpido! – le gritó mientras alcanzaba su espada- ¡No te das cuenta que estás parado ante un hombre que podría atravesarte sin cerrar un ojo!

Pero a pesar de la amenaza, el maestro parecía inmóvil.

- ¿Y usted se da cuenta, – contestó tranquilamente el maestro- que está parado ante un hombre que podría ser atravesado sin cerrar un ojo?”


15 de diciembre de 2015

El coleccionista de insultos

Cerca de Tokio vivía un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a enseñar el budismo zen a los jóvenes.


A pesar de su edad, corría la leyenda de que era capaz de vencer a cualquier adversario.


Cierto día un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos pasó por la casa del viejo. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba que el adversario hiciera su primer movimiento, y, gracias a su inteligencia privilegiada para captar los errores, contraatacaba con velocidad fulminante.

El coleccionista de insultos
El coleccionista de insultos
El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una batalla. Conociendo la reputación del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y aumentar aún más su fama.

Los estudiantes de zen que se encontraban presentes se manifestaron contra la idea, pero el anciano aceptó el desafío.
Entonces fueron todos a la plaza de la ciudad, donde el joven empezó a provocar al viejo:
Arrojó algunas piedras en su dirección, lo escupió en la cara y le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus ancestros.
Durante varias horas hizo todo lo posible para sacarlo de sus casillas, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, ya exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró de la plaza.

Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:

-¿Cómo ha podido soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usó su espada, aun sabiendo que podría perder la lucha, en vez de mostrarse como un cobarde ante todos nosotros?

El viejo samurai repuso:

-Si alguien se acerca a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quién le pertenece el regalo?
-Por supuesto, a quien intentó entregarlo -respondió uno de los discípulos.

-Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos añadió el maestro-. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.


29 de octubre de 2015

La vaca de tu vida

Un maestro samurai paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vio a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar.


Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio: los habitantes, una pareja y tres hijos, vestidos con ropas sucias, rasgadas y sin calzado; la casa, poco más que un cobertizo de madera...

Se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: “En este lugar donde no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen para sobrevivir? El señor respondió: “amigo mío, nosotros tenemos una vaca que da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo. Así es como vamos sobreviviendo.”

La vaca de tu vida
La vaca de tu vida
El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, se despidió y se fue. A mitad de camino, se volvió hacia su discípulo y le ordenó: “Busca la vaca, llévala al precipicio que hay allá enfrente y empújala por el barranco.”

El joven, espantado, miró al maestro y le respondió que la vaca era el único medio de subsistencia de aquella familia. El maestro permaneció en silencio y el discípulo cabizbajo fue a cumplir la orden.

Empujó la vaca por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante muchos años.


Un bello día, el joven agobiado por la culpa decidió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar. Quería confesar a la familia lo que había sucedido, pedirles perdón y ayudarlos.

Así lo hizo. A medida que se aproximaba al lugar, veía todo muy bonito, árboles floridos, una bonita casa con un coche en la puerta y algunos niños jugando en el jardín. El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia hubiese tenido que vender el terreno para sobrevivir. Aceleró el paso y fue recibido por un hombre muy simpático.

El joven preguntó por la familia que vivía allí hacia unos cuatro años. El señor le respondió que seguían viviendo allí. Espantado, el joven entró corriendo en la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacia algunos años con el maestro.

Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaca): “¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?” El señor entusiasmado le respondió: “Nosotros teníamos una vaca que cayó por el precipicio y murió. De ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos. Así alcanzamos el éxito que puedes ver ahora.”

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2 de abril de 2015

El bambú japonés y el proceso de crecimiento interno

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. 


También es obvio que quien cultiva la tierra no se impacienta frente a la semilla sembrada, hablándole con el riesgo de echarla a perder, gritándole con todas sus fuerzas: ¡Crece, por favor!

El bambú japonés y el proceso de crecimiento interno

El bambú japonés y el proceso de crecimiento interno

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad, no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que, un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡mas de 30 metros! ¿Tardó sólo seis semanas crecer? No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento, que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés y aceptar que “en tanto no bajemos los brazos” ni abandonemos por no “ver” el resultado que esperamos, sí está sucediendo algo, dentro nuestro…

Estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá sólo estés echando raíces...

Fuente: http://bit.ly/19ERsYa


13 de marzo de 2015

El samurai que siempre acertaba su victoria

El general Nubunaga estaba seguro de que podrían vencer al enemigo, pero tenía que dar aun mas confianza a sus samurais.


Al salir del templo, Nubunaga les dijo: 

- "Soldados, voy a tirar una moneda al aire, si sale cara estoy completamente seguro que venceremos al enemigo, pero si saliera cruz entonces seremos derrotados. "El destino nos revelará su rostro", añadió.



El samurái que siempre acertaba su victoria

El samurái que siempre acertaba su victoria

Lanzo la moneda al aire y salió cara. Entonces esos soldados que tenían muchas dudas de su victoria, se llenaron de tal energía y valor que pudieron vencer al enemigo sin dificultad.

Al día siguiente un ayudante de campo le dijo al general Nubunaga:

- "Nadie puede cambiar el destino", a lo que el general le contestó:

- "Exacto", mientras le enseñaba una moneda con dos caras en ambos lados.

Moraleja: es importante entender y comprender que cada uno fija su destino y que cada uno es capaz de lograr lo que se propone siempre y cuando tenga el deseo y la voluntad suficiente para alcanzar sus sueños e ideales.

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Hagakure Obra literaria japonesa escrita por Yamamoto Tsunetomo, un samurái que en el siglo XVIII se retiró a las montañas para escribir las reglas del samurái, con la intención de que fueran útiles a las generaciones venideras.

El Libro de los Cinco Anillos Es uno de los textos más importantes sobre la estrategia surgido de la cultura guerrera japonesa. 

El Arte de la Estrategia



27 de julio de 2012

Geoestrategia. La región euroasiática


La fuerza bruta militar no es algo que esté de moda en Europa ni en España, pero sí que está muy de moda en la región euroasiática, y no sólo en Oriente Medio, sino concretamente en Asia Oriental.


China continúa sin descanso su política de comprar submarinos nucleares, diésel o eléctricos
China continúa sin descanso su política de  comprar
submarinos 
 nucleares,  diésel o eléctricos 
Europa ha recortado sus presupuestos de defensa. Los Gobiernos europeos parecen incapaces de pedir a sus ciudadanos sacrificios extremos, así que han reducido estos presupuestos. Mientras tanto, China -al igual que Vietnam y otros países de Asia Oriental- continúa sin descanso su política de comprar submarinos nucleares, diésel o eléctricos. La guerra submarina es el futuro, ya que cada vez es más sencillo atacar a los barcos que navegan en la superficie. (…) a medida que descienden los presupuestos europeos de defensa, Oriente Medio se concentra cada vez más en su propia política interna.

Por primera vez en décadas, los regímenes despóticos de Oriente Medio están siendo amenazados. 

Por primera vez en décadas, los regímenes despóticos de Oriente Medio están siendo amenazados.
Por primera vez en décadas, los regímenes despóticos de 
Oriente Medio están siendo amenazados. 

Decir que se trata de una lucha por la democracia puede considerarse una forma de reacción emocional. Una forma analítica de reaccionar sería decir que lo que vemos en Oriente Medio son los prolegómenos de una próxima crisis de la autoridad central. Si los regímenes actuales carecen de legitimidad para gobernar, ¿quién la tiene? Mientras que Egipto y Túnez constituyen centros de civilización antiquísimos -han sido Estados desde la antigüedad y, por lo tanto, tienen instituciones y marcos burocráticos-, países como Siria, especialmente Yemen, Libia y otros son más bien expresiones geográficas y no Estados. La institucionalización de estos países es más débil que la de Egipto o Túnez. Por lo tanto, las transiciones de Oriente Medio van a ser mucho más tumultuosas y su política interna exigirá los mayores esfuerzos en las próximas décadas, ya que no debemos olvidar que durante décadas Oriente Medio no ha tenido realmente ningún tipo de política interna. Se ahogó bajo el gobierno de regímenes de seguridad nacional estériles y corruptos, y a medida que esos regímenes se debiliten y caigan veremos cómo una energía ingente pasa a concentrarse en la política interna y en rectificar la economía.

Europa, entonces, reduce su gasto en defensa y Oriente Medio está más centrado en sí mismo y en sus sociedades. 


La India se ha convertido en la cuarta potencia en llevar a cabo la prueba de alunizaje, tras la antigua Unión Soviética, los Estados Unidos y la Agencia Espacial Europea
La India se ha convertido en la cuarta potencia en llevar a cabo la prueba 
de alunizaje, tras la antigua Unión Soviética, los Estados Unidos y la 
Agencia Espacial Europea
Mientras tanto, lo que yo denomino el Indo-Pacífico -que viene a ser la India más Asia Oriental (es decir, el Pacífico Occidental)- experimentará enormes aumentos en gastos de defensa en todo el territorio. Durante el principio y la mitad de la Guerra Fría, Asia se consideraba básicamente un enorme trozo de tierra repleto de ejércitos y muy poco sofisticado, interesado únicamente en el desarrollo nacional, en la construcción de carreteras, en sacar provecho de su cosecha y en la guerra de guerrillas (en el caso de Vietnam y otros). Pero lo que ha empezado a aparecer muy sigilosamente en Asia, en las páginas tercera y cuarta de los periódicos más que en la primera, ha sido la creación de verdaderos complejos defensivos cívico-militares postindustriales. A esto hay que añadir los misiles balísticos, la capacidad para la ciberguerra y para poder alcanzar objetivos móviles en el mar, los satélites GPS en el espacio, el refuerzo no de los ejércitos de guerrilla -como en el Gran Oriente Medio (en Iraq, en Afganistán y demás países)-, sino de una potencia naval y aérea realmente fuerte. Cuando empleo la palabra naval me refiero a la potencia aérea y espacial, porque desde la aparición del portaaviones a principios del siglo XX es imposible separar la guerra aérea de la naval. Y como hoy en día los buques de las grandes flotas navales no se guían con el sextante, sino con los satélites GPS que están en el espacio, este último se ha convertido en el terreno de la guerra naval. Los Gobiernos indio, chino y otros en Asia Oriental están destinando mucho dinero a los satélites espaciales. La India dispone de toda una red de satélites dedicada a seguir los movimientos de los submarinos chinos.

La idea de que estamos en una etapa de postguerra y en una etapa postnacionalista puede que sólo sea cierta para Europa. 


Cualquier cosa que suceda en la península de Corea son malas noticias para Japón
Cualquier cosa que suceda en la península de Corea son malas noticias
para Japón
En Asia Oriental el nacionalismo está muy vivo, perfectamente sano y vigoroso. La India tiene la quinta mayor armada y está en camino de ser la tercera. El supuesto cuasi pacifista Japón tiene 123 buques de guerra de vanguardia, una cifra cuatro veces superior a la Marina Real Británica. Esta proporción continuará en aumento a medida que la Marina Real Británica continúe su mengua y Japón se remilitarice psicológicamente, como consecuencia de la creciente amenaza que China supone como gran potencia aérea y naval, ya que cualquier cosa que suceda en la península de Corea son malas noticias para Japón. O bien Corea del Norte continúa así y sigue siendo una amenaza para Japón -hay que recordar que Corea del Norte no es tanto un régimen comunista como un régimen fascista nacionalista que inculca en su población un verdadero odio hacia los japoneses-, o bien se produce un colapso inesperado del Estado norcoreano. Por lo tanto, en unas décadas, o quizá antes, una Corea todavía mayor será inherentemente antijaponesa por mor de la ocupación japonesa de la península coreana de 1910 a 1945.

El Arte de la Estrategia tusbuenoslibros   

6 de marzo de 2012

La amistad del samurai

La amistad se mide en la adversidad 

Se ha dicho: "Si queréis sondear el corazón de un amigo, caed enfermo." Una persona a la que consideráis amiga cuando todo te va bien, y que os da la espalda como un extraño en caso de enfermedad o de infortunio, no es más que un cobarde. 

La amistad del samurai
La amistad del samurai
Es mucho más correcto cuando un amigo debe enfrentarse con el infortunio, estar cerca de él, visitarlo y socorrerlo. Un Samurai no debe jamás, mientras viva, permitirse distanciarse de aquellos de los que es deudor espiritualmente. He aquí por lo tanto un medio para medir los verdaderos sentimientos de un hombre. La mayor parte del tiempo nosotros nos dirigimos a los demás para pedirles.

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22 de enero de 2012

Aprendiz de samurai


Aprendiz de samurai
- ¡Pero Padre! Eso no es lo que yo quiero, yo quiero ser fuerte y poderoso como tú, tengo aspiraciones y sueños que quiero cumplir en la vida. Y solo tengo esta vida para hacer esos sueños realidad ¿Como me pides que haga eso? 

- Entonces Kan, ten mucho cuidado con los ladrones de sueños - dijo Kazo misterioso - ¿Los ladrones de sueños? - El niño Samurai miro temeroso a su alrededor 

- ¿Que son? ¿demonios de la noche? ¿Duendes malignos? ¿Seres tenebrosos? 

- No hijo, son tus amigos y personas cercanas a ti - Los ojos de su hijo lo miraban con una expresión triste, como si le acabara de caer el mundo encima - No te preocupes, solo son amigos tuyos, mal informados que quieren protegerte, quieren todo el bien para ti y que no sufras, por eso intentarán detenerte en todos los proyectos que hagas, para evitar que fracases y te hagas daño. 

- Pero entonces son como los fantasmas del miedo y del fracaso, quieren mi bien y sin embargo...
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9 de diciembre de 2011

La estrategia de los ninjas

El talento de los Ninjas, data del periodo (794-1185), (1192-1333); desde la era Heian (China) hasta la era kamakura (Japón). Esta época fue el apogeo de oro del Ninjutsu. Este arte de los Ninjas se basa en una amalgama de trucos mágicos y de sus capacidades técnicas. Teniendo como origen los lamasterios del Tíbet desarrollándose por completo en los templos Shaolin de la China


La estrategia de los ninjas

Posteriormente pasó al Japón para desarrollarse en mayor grado. Aquí crearon técnicas increíbles que las documentaron en manuscritos llamados Torimakis. Muchos de estos registros no se han podido decodificar hasta el día de hoy, debido a que usaban códigos secretos para que no cayeran en manos enemigas. Solo las familias que se han conservado hasta el día de hoy tienen acceso a Torimakis y saben la correspondiente traducción Ninja.

Desarrollaron sus técnicas por necesidad, debido a que existía mucha opresión en los lugares donde vivían, especialmente en China y Japón. Antiguamente la transmisión era difundida de padres a hijos, es por eso que se consideraba una familia, no una escuela.

Muchas de las técnicas de los Ninjas...
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5 de octubre de 2011

El Arte de la Guerra - El credo del samurai

El Arte de la Guerra. Los samuráis y su modo de vida fueron oficialmente abolidos en los primeros años de 1870. No había necesidad para los hombres luchadores, para los guerreros, para los samuráis.


Pero los samuráis no fueron olvidados del todo.
Aunque esa es otra historia ...


El Arte de la Guerra - El credo del samurai
El Arte de la Guerra - El credo del samurai
Fotograma de la película "El último samurai"

El credo del samurai


No tengo parientes, Yo hago que la Tierra y el Cielo lo sean.
No tengo hogar, Yo hago que el Tan T'ien lo sea.
No tengo poder divino, Yo hago de la honestidad mi poder divino.
No tengo medios, Yo hago mis medios de la docilidad.
No tengo poder mágico, Yo hago de mi personalidad mi poder mágico.
No tengo cuerpo, Yo hago del estoicismo mi cuerpo.
No tengo ojos, Yo hago del relámpago mis ojos.
No tengo oídos, Yo hago de mi sensibilidad mis oídos.
No tengo extremidades, Yo hago de la rapidez mis extremidades.
No tengo leyes, Yo hago de mi auto-defensa mis leyes.
No tengo estrategia, Yo hago de lo correcto para matar y de lo correcto para restituir la vida mi estrategia.
No tengo ideas, Yo hago de tomar la oportunidad de antemano mis ideas.
No tengo milagros, Yo hago de las leyes correctas mis milagros.
No tengo principios, Yo hago de la adaptabilidad a todas las circunstancias mis principios.
No tengo tácticas, Yo hago del vacío y la plenitud mis tácticas.
No tengo talento, Yo hago que mi astucia sea mi talento.
No tengo amigos, Yo hago de mi mente mi amiga.
No tengo enemigos, Yo hago del descuido mi enemigo.
No tengo armadura, Yo hago de la benevolencia mi armadura.
No tengo castillo, Yo hago de mi mente inamovible mi castillo.
No tengo espada, Yo hago de mi No mente mi espada.

CONTINUA EN: 

26 de septiembre de 2011

El Arte de la Guerra - Las decisiones

Hagakure, que significa "oculto bajo las hojas", es un antiguo breviario del arte de la guerra inspirado en el célebre código Bushido. Nos expone la vía del guerrero, cuyos preceptos filosóficos y ética trascendental presentan al Bushi. A continuación, se puede leer un texto sobre la forma de decidir.
El Arte de la Guerra. Las decisiones
Un viejo proverbio dice: "Decidíos en el espacio de siete soplos." El Señor Takanobu Ryuzoti hizo un día este comentario: "Si un hombre tarde demasiado en tomar una decisión, se duerme." El Señor Naoshige dice también: "Si uno se lanza sin vigor, siete de cada diez acciones no llegan a término. Es verdaderamente difícil tomar decisiones en estado de agitación. Por consiguiente, si sin ocuparse de las consecuencias menores, uno se enfrenta a los problemas con la mente afilada como una navaja, siempre se encuentra la solución en menos tiempo del preciso para hacer siete soplos."

Hay que considerar los problemas con calma y determinación.
Para saber mas:

24 de agosto de 2011

Sabiduría en una taza de té

Un maestro zen japonés, conocido por la sabiduría de sus doctrinas, recibió la visita de un profesor universitario que había ido a verlo para preguntarle sobre su pensamiento. El profesor universitario tenía fama de ser creído y orgulloso, no prestando nunca atención a las sugerencias de los demás, creyéndose siempre en posesión de la verdad.


El maestro zen  quiso enseñarle algo. Para ello comenzó por servirle una taza de té.

Japón. Ceremonia del té
Japón. Ceremonia del té
Comenzó echando el té poco a poco. Primero la taza se llenó. El maestro, aparentando no percatarse de que la taza estaba ya llena, siguió echando té y más té, hasta que la taza rebosó y el líquido comenzó a manchar el mantel. El anciano mantenía su expresión serena y sonriente.

El profesor de universidad miró desbordarse el té, tan estupefacto, que no lograba explicarse una distracción tan contraria a las normas de la buena urbanidad; pero, a un cierto punto, no pudo contenerse más y dijo al anciano maestro zen: “¡Está llena! ¡Ya no cabe más!”

El maestro, imperturbable y sin inmutarse, le dijo:

— Tú también estás lleno de tu cultura, de tus opiniones y conjeturas eruditas y completas, igual que le ocurre a esta taza. ¿Cómo puedo hablarte de la sabiduría, que sólo es comprensible a los ánimos sencillos abiertos, si antes no vacías la taza?

El profesor comprendió la lección y desde aquel día se esforzó en escuchar las opiniones de los demás, sin despreciar ninguna de ellas.

MAS SOBRE HISTORIAS ZEN:
http://www.elartedelaestrategia.com/historias_zen.html

22 de agosto de 2011

Nada que perder. El Arte de la Guerra

La experiencia japonesa y su contribución a la teoría y a la práctica del combate individual armado y desarmado, está entre las más antiguas, sofisticadas y duraderas nunca documentadas.

El Arte de la Guerra.
Combate de esgrima entre dos samurais
Se sabia desde hacia mucho tiempo, por supuesto, que un hombre que, a través de una disciplinada formación, había renunciado a todo deseo o esperanza de supervivencia y solo tenia una meta -la destruccion de su enemigo- , podía ser un temible adversario y un combatiente realmente formidable que no pidiera ni diera cuartel una vez desenfundada su arma.

De esta forma, un hombre aparentemente ordinario, que por la fuerza de las circunstancias, mas que por profesión, había sido puesto en la situación de tener que tomar una decisión desesperada, podía resultar peligroso, aun para un experimentado maestro de esgrima.

Un episodio celebre, por ejemplo, concierne a un maestro del arte de la espada al que un superior le pidió rendir a un sirviente culpable de un delito castigable con la muerte. El maestro, queriendo probar una teoria suya concerniente al poder de la condicion que llamaríamos "desesperación", reto a duelo al condenado. A sabiendas de...
CONTINUA EN:

4 de junio de 2011

El Arte de la Guerra. El Camino de la Estrategia

El Arte de la Estrategia
El Arte de la Estrategia

“Cuando has comprendido el Arte de la Estrategia, no existe una sola cosa que no seas capaz de comprender”


La obra de Miyamoto Musashi no se aplica solo a la estrategia militar, sino a cualquier situación en la cual es necesario usar la táctica, que es a la vez arte y ciencia. 


Los hombres de negocios japoneses usan el "Libro de los Cinco Anillos" como un manual de gestión empresarial, desarrollando campañas de ventas tal y como si fuesen operaciones militares. Y que funcione bien o no, depende simplemente de lo bien que se hayan comprendido los Principios de la Estrategia. Se puede decir que es el equivalente japonés de El Arte de la Guerra, de Sun Tzu

Desintegración

La desintegración le llega a todas las cosas. Cuando una casa, una persona, o un adversario se derrumba, se desmorona saliendo del ritmo del tiempo. En el arte de la guerra en sentido amplio, también es esencial encontrar el ritmo de los adversarios a medida que lo pierden, y perseguirlos para que no se abra ninguna brecha. Si dejas pasar los momentos vulnerables, existe la posibilidad de un contraataque. En el arte individual de la guerra, también sucede que un adversario pierda el ritmo en el combate y empiece a derrumbarse. Si no aprovechar esta oportunidad, el adversario se recobrará y empezará a presentarte dificultades. Es esencial seguir con atención cualquier pérdida de posición por parte de tu contrincante, para impedirle que se recupere.

Mover las sombras

"Mover las sombras" es algo que puedes hacer cuando no eres capaz de distinguir lo que tus adversarios están pensando. Cuando no puedes ver el estado de tus contrincantes, aparenta un poderoso ataque para ver qué hará el enemigo.

Parar las sombras
"Parar las sombras" es lo que haces cuando puede percibirse las intenciones agresivas del adversario hacia tí. En el arte la guerra en sentido amplio, esto quiere decir detener la acción del enemigo en el mismo punto de su arranque. Si muestras a los contrincantes contundentemente cómo controlas la ventaja, cambiarán sus intenciones paralizados por esta fuerza. Cambia tu también su actitud hacia una mente vacía, y desde ella toma la iniciativa; es desde aquí desde donde puedes ganar. Asimismo, en el arte individual de la guerra, te aprovechas de un ritmo ventajoso para atajar la fuerte determinación de la motivación del contrario; después encuentra la ventaja para ganar en el momento de la pausa y toma la iniciativa. Esto requiere mucha práctica.

Contagio

En todas partes hay contagio. Incluso el sueño y el bostezo pueden ser contagiosos. También existe el contagio del ritmo temporal. En el arte de la guerra en sentido amplio, cuando los adversarios están agitados y con toda evidencia tienen prisa por actuar, compórtate como si fueras totalmente indiferente, aparentando estar muy relajado y confortable. Si lo haces, los contrarios, influenciados por este estado de ánimo, perderán su entusiasmo inicial. Cuando creas que los contrincantes han "captado" estado de ánimo, vacía tu mente y actúa rápida y firmemente, para ganar la ventaja conquistada. También en el arte individual de la guerra, es esencial está relajado en cuerpo y mente, darse cuenta del momento en el que el contrincante se descuida, y tomar con celeridad la iniciativa para ganar.

17 de marzo de 2011

Apocalíptico, del Apocalipsis

Desconfíe si cuando le cuentan algo se lo describen cargado de adjetivos, es un viejo truco para acentuar la parte emocional del mensaje.

Actualmente, con la tragedia que vive Japón, que va bien servido, se le está añadiendo  el adjetivo “apocalíptico”. Un gran seísmo con sus réplicas, más un maremoto (tsunami me parece una cursilada de moda) no es moco de pavo. Los problemas de las centrales nucleares tampoco son mancos. 
Como creo, y sé por experiencia,  que los medios exageran un poco cuando les conviene, no sé hasta qué punto Japón se encuentra inmerso en el apocalipsis de San Juan. Libro que dudo que hayan leído más de uno de los que escribe, radia o televisa.  Por ejemplo, los cuatro famosos jinetes que cita son la victoria, la guerra, el hambre y la muerte. De momento, solo ha cabalgado uno a través de un seísmo y subido a una ola fuera de lo corriente. 

Las informaciones sobre la radiactividad son hasta ahora confusas y como hay muchos intereses en juego es evidente que no pueden ser de fiar. Desde el propio gobierno nipón, pasando por el alarmismo francés (fabricante y vendedor de centrales nucleares), medios “verdes” y de otros colores, y así sucesivamente, todos tiene intereses y nos lo cuentan con los colores que les conviene. Otra vez adjetivos. Todo ello, precedido del miedo papanatas de la vieja Europa. 

Me descubro ante el pueblo japonés de la forma que está afrontando esta catástrofe y les deseo lo mejor, porque lo merece. Espero no ver cómo reaccionaríamos en España ante semejante situación, aunque estoy seguro que usted ya se la imagina.

Y ya que este artículo va de apocalipsis, les voy a contar uno. Huracán Micht en Honduras y Nicaragua, más de 100.000 muertos. Ahí sí que aun cabalgan desbocados los jinetes apocalípticos. Del terremoto de Haití, cualquiera  sabe.

Pero ya se sabe, ahora se lleva lo apocalíptico y Japón es muy televisivo.

26 de julio de 2010

El Arte de la Guerra. A su debido ritmo

Hagakure, que significa "oculto bajo las hojas", es un antiguo breviario de caballería inspirado en el célebre código Bushido. 


Nos expone la vía del guerrero, cuyos preceptos filosóficos y ética trascendental presentan al Bushi, la camino del guerrero. Escrito en 1.710, ofrece ejemplos prácticos con gran validez para las situaciones cotidianas de hoy día.


En las Notas sobre las Reglas Marciales, está escrito lo siguiente: "Ganar primero, combatir después, lo que dicho en dos palabras es ganar antes. La riqueza del tiempo de paz es permitir la preparación marcial para el tiempo de guerra. Con quinientos aliados, se puede derrotar a una fuerza enemiga de diez mil hombres."

Tácticas Militares del Hagakure

Cuando uno intenta tomar el castillo de un enemigo y es necesario retirarse, hay que replegarse, no siguiendo la carretera principal sino las carreteras secundarias. Se debe tender a sus muertos y heridos con el rostro girado hacia el enemigo. Es evidente que el guerrero tiene que estar en vanguardia durante el ataque y en la retaguardia cuando la retirada. Cuando se ataca, no se ha de despreciar esperar el buen momento. Esperando el buen momento no se debe olvidar el ataque.

Entre los principios secretos de Yaygu Tajima No Kami Munemori, hay un proverbio: "No existe táctica militar para un hombre de gran fuerza moral." Instruido por esto, cierto vasallo del Shogun fue a ver al Maestro Yagyu y le pidió que lo aceptara como a su discípulo. El Maestro Yagyu dijo: "Me parece que ya sois alumno de una escuela de Artes Marciales. Decidme el nombre de vuestra escuela antes de iniciar nuestras relaciones de maestro-discípulo." El hombre contestó: "Yo no he practicado jamás un arte marcial." El Maestro dijo: "¿No habéis jamás aprendido la disciplina de la escuela Tajima Nokami? Tengo la impresión de que sois uno de los maestros del Shogun. El hombre juró que no. El Maestro le preguntó entonces: "¿Tenéis algún tipo de convicción profunda?" El hombre contestó: "De niño tomé conciencia de que el Bushi es un hombre que no debe arrepentirse de su vida. He enterrado este pensamiento en mi corazón durante muchos años y ello se ha vuelto una convicción. Por ello, jamás pienso en la muerte. No tengo ninguna otra concepción fuera de ésta." El Maestro Yagyu quedó muy impresionado y dijo: "Mi intuición no me ha engañado. El principio más profundo de la táctica marcial es el que vos poseéis. Hasta ahora, de cientos de discípulos que he tenido, ninguno ha alcanzado este principio. No es necesario prepararos con el "sable de madera" (boken). Voy a iniciaros inmediatamente."

Enseguida le dio un pergamino. Esta historia ha sido relatada por Muragawa Soden.

Si alcanzáis demasiado rápido la gloria, la gente se volverá vuestro enemigo y no seréis de ninguna utilidad. Si os eleváis progresivamente en el mundo, las personas serán aliados vuestros y seréis felices. A la larga, que hayáis sido rápido o lento, en cuanto hayáis adquirido la comprensión de los otros, nada os amenaza. Se dice que la suerte que os es dada por otros es la más segura.

15 de julio de 2008

Imagine un mundo sin teclados


Imagine un mundo sin teclados. ¿Verdad que le cuesta? En el ordenador, en el teléfono, en realidad, en casi todo. ¿Cuándo fue la última vez que escribió a mano? ¿Le costó esfuerzo? ¿Le gustó su caligrafía?

He visto textos manuscritos desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX y me quedo admirado con la letra con la que escribían, siento una sana envidia de aquellas gentes. Muchos aun viven y escriben igual de bien. Ahora nos quejamos que la letra de los médicos es casi indescifrable, pero vengo observando que cada vez todos escribimos peor. Es difícil encontrar a alguien con una letra bonita y cautivadora y cuando lees una letra elegante, te sorprendes. Son cosas que vamos perdiendo por el camino gracias a los adelantos técnicos y a las nuevas tendencias. Igual que en Europa se perdió el latín a costa del inglés. A veces no sé si avanzamos en algunas cosas.

No hace falta ser grafólogo para que un texto manuscrito nos haga sentir cómo es la persona que lo escribe. Si por ejemplo, viviéramos en 1958, casi todo lo que hiciéramos sería a mano. Y estoy seguro que, en general, por nuestra caligrafía quedaríamos en un mal lugar. En China y Japón hay concursos de caligrafía y es de buen tono el escribir de forma correcta y elegante. En Occidente, esto nos suena a chino, valga el juego de palabras. Es una pena.

Por mi parte, he vuelto a rellenar de tinta mi pluma y llevo varias semanas forzándome a escribir uno o dos folios a mano. Cuando digo escribir me refiero a escribir con la mejor caligrafía que soy capaz. Y los resultados son curiosos. Me acaba doliendo la mano y a veces el brazo. En el mejor de los días la calidad de mis letras obtendría un aprobado raspado, para mis bisabuelos sería la letra de un iletrado. Tengo mucho camino por andar, uno nunca se acaba de conocer. Sin embargo, también hay beneficios: se aumenta la concentración y se alejan los problemas, te relajas. Cuando lleve más tiempo añadiré otra dificultad al ejercicio memorizando sonetos y escribiéndolos después. En mi caso, me encanta Quevedo y Cervantes, será una buena ocasión para volver a los clásicos. Todo esto me lleva unos 20 a 30 minutos y creo que merece la pena, se lo recomiendo.

Tal vez lo que nos enseñaban a base de repeticiones en el colegio en los años sesenta y setenta estaba bien pensado y tenía su fundamento, no hay otra forma de aprenderlo. Ojalá que alguien invente algo para poder escribir en Internet como si usáramos papel y pluma, sería mas bonito y tal vez se escribirían menos chorradas.