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2 de octubre de 2017

Consejos de Maquiavelo para un gobierno timorato

Maquiavelo nos da unos excelentes consejos para un gobierno timorato que no se atreve a tomar decisiones cuando es lo que se debe hacer.


"Ni las repúblicas ni los príncipes deben diferir los remedios a las necesidades públicas. Por ello el que rige un estado, sea república o monarquía, debe prever los tiempos y sucesos contrarios que puedan sobrevenirle, y los hombres de quienes en la adversidad pueda sobrevenirle, y los hombres de quienes en la adversidad pueda valerse, tratándoles desde luego cual lo haría si necesitara de ellos en algún peligro. Los que gobiernan de otro modo, sean príncipes o repúblicas, y máxime si son príncipes, formándose la ilusión de que, llegado el peligro, ganarán la voluntad de los hombres a fuerza de beneficios, se engañan, y lejos de aumentar su seguridad, aceleran su perdición" Discursos, 1, XXXII

Consejos de Maquiavelo para un gobierno timorato
Consejos de Maquiavelo para un gobierno timorato
Del libro “El Príncipe”:

“A los hombres se les ha de mimar o aplastar, pues se vengan de las ofensas ligeras ya que de las graves no puede: la afrenta que se hace a un hombre debe ser, por tanto, tal que no haya ocasión de temer su venganza.”

No se debe jamás permitir que se continúe con problemas para evitar un conflicto porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja tuya.”

“Se puede hacer un buen o mal uso de la crueldad. Bien usadas se pueden llamar aquellas crueldades (si del mal es lícito decir bien) que se hacen de una sola vez y de golpe, por la necesidad de asegurarse, y luego ya no se insiste más en ellas, sino que se convierten en lo más útiles posible para los súbditos. Mal usadas son aquellas que, pocas en principio, van aumentando sin embargo con el curso del tiempo en lugar de disminuir.”

“Quien deja a un lado lo que se hace por lo que se debería hacer, aprende antes su ruina que su preservación.”

Con poquísimos castigos ejemplares será más clemente que aquellos otros que, por excesiva clemencia, permiten que los desórdenes continúen, de lo cual surgen siempre asesinatos y rapiñas.”

“Ayuda también bastante dar ejemplos sorprendentes en su administración de los asuntos interiores, de forma que cuando algún subordinado lleve a cabo alguna acción extraordinaria (buena o mala), se adopte un premio o un castigo que de suficiente motivo para que se hable de él.”

“Conquistada la Romaña y encontrándola gobernada por señores incapaces, más dispuestos a despojar a sus súbditos que a llamarlos al orden -con lo cual les daban motivo de desunión y no de unión, hasta el punto de que todo el territorio estaba sembrado de ladrones, banderías y toda clase de rebeldías-, determinó (César Borgia) que era necesario darle un buen gobierno si quería reducirla al orden y hacerla obediente al poder soberano. Por eso puso al frente del país a Ramiro de Orco, hombre cruel y expeditivo, al cual dio plenos poderes. Al cabo de poco tiempo su ministro consiguió pacificar el territorio y reducirlo a la unidad, todo lo cual trajo consigo la extraordinaria reputación del duque. Pero más tarde juzgó el duque que ya no era necesaria tan gran autoridad, pues se corría el peligro de que resultara odiosa, e implantó un tribunal civil en el centro del territorio, presidido por un hombre excelentísimo y en el que cada ciudad tenía su propio abogado. Y como sabía que los rigores pasados le habían generado algún odio, para curar los ánimos de aquellos pueblos y ganárselos plenamente decidió mostrar que, si alguna crueldad se había ejercido, no había provenido de él, sino de la acerba naturaleza de su ministro. Así que, cuando tuvo ocasión, lo hizo llevar una mañana a la plaza de Cesena partido en dos mitades con un pedazo de madera y un cuchillo ensangrentado al lado. La ferocidad del espectáculo hizo que aquellos pueblos permanecieran durante un tiempo satisfechos y estupefactos.”

Es de mal ejemplo no observar una ley hecha, máxime si son sus autores quienes dejan de cumplirla; y peligrosísima para los que gobiernan un Estado tener en continua incertidumbre la seguridad personal.”

Los consejos de Maquiavelo no son de un teórico cualquiera, ya que él mismo desempeño cargos importantes en política y sabe de qué habla. Parece ser que los políticos que forman gobierno no han leído, ni mucho menos meditado, de este genial florentino nada más allá de “el fin justifica los medios”, frase que nunca dijo Maquiavelo.

A buen entendedor, con estas citas le bastan. En fin, que pases un buen y tranquilo otoño. 

Te puede interesar, con extracto en PDF GRATIS: La Sabiduría secreta de Maquiavelo


25 de septiembre de 2017

Las 48 Leyes del Poder. Robert Greene

Las 48 Leyes del Poder, de Robert Greene es un libro audaz, artero, sagaz, inescrupuloso e instructivo, presenta la síntesis de una profunda investigación de las filosofías de grandes pensadores de la talla de Maquiavelo y Sun Tzu.


Las 48 Leyes del Poder. Robert Greene
Las 48 Leyes del Poder. Robert Greene

El término Poder se ha convertido en una palabra fuertemente evocadora, muchas veces con connotaciones negativas. En “Las 48 Leyes del Poder” se presenta el lado oscuro del Poder, con un estilo claramente Maquiavélico. 

Conocer las reglas que nos proponen Robert Greene y Joost Elffers para alcanzarlo, puede abrirnos los ojos y estar preparados para el entorno altamente competitivo en el que nos movemos. 


PUEDES DESCARGAR Y COMPARTIR UN RESUMEN EN:
http://www.elartedelaestrategia.com/Las-48-leyes-del-poder.pdf


29 de septiembre de 2014

¿Conoces las tretas de una persona maquiavélica?

El maquiavelismo o una persona maquiavélica se definen como el uso del poder para hacer que otras personas actúen o crean hacerlo en su propio interés pero dándote el beneficio de sus acciones. 


Ser una persona maquiavélica es hacer uso del principio general de "el fin justifica los medios". Esto significa que la persona maquiavélica considera que sus objetivos son de vital importancia y que puede utilizar cualquier método para alcanzarlos.

¿Conoces las tretas de una persona maquiavélica?
¿Conoces las tretas de una persona maquiavélica?

Maquiavelismo


Un filósofo y estadista italiano del siglo XVI llamado Nicolás Maquiavelo define la palabra maquiavelismo. Sus escritos más conocidos incluyen un conjunto de sugerencias para obtener y mantener el poder gubernamental. Maquiavelo ha llegado a ser asociado con el uso del oportunismo en las relaciones interpersonales. Por lo tanto, el maquiavelismo se define como el uso de tu poder para hacer que otras personas actúen o crean hacerlo en su propio interés pero dándote a ti el beneficio de sus acciones.


En resumen, el maquiavelismo es un conjunto de creencias cínicas sobre la naturaleza humana, la moralidad y la permisibilidad de utilizar diversas tácticas para lograr los objetivos personales.

Maquiavelo separa la moral pública y privada. En los cargos públicos a menudo parece que los gobernantes tienen una alta moralidad, pero para tener éxito pueden tener que utilizar métodos cuestionables. Mientras que muchos han visto el maquiavelismo como inmoral (y por lo tanto, malo), los puntos de vista de Maquiavelo son más amorales. El enfoque es pragmático: hacer...

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15 de junio de 2013

El Arte de la Guerra según Maquiavelo

Según explica Pablo Bonavena, Maquiavelo se ocupó de distintas funciones antes de su caída en "desgracia" en 1512.


Entre los encargos recibidos contrató en 1499 y 1503 mercenarios y, en 1506 reclutó soldados de infantería y por la peligrosidad e ineficacia de los condottieri creó una milicia reclutada entre varones florentinos.


También participó de la creación de escuadrones de caballería e inspecciones de fortificaciones. Entre 1519-20 escribió Del arte de la guerra publicado en 1521 en Florencia logrando un éxito importante.

En realidad, para la época, se escribieron varias obras sobre el tema. Dell'Arte militare de Carnazzano en 1465; Trattato delle fortificazioni de Mario Galeota en 1561; Della disciplina militare de A. Adriano en 1566, entre otras. Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"

El Arte de la Guerra según Maquiavelo
El Arte de la Guerra según Maquiavelo

¿Qué diferencia la obra de Maquiavelo?


No se subordina a las doctrinas militares en boga para la época ni es un mero acopio de experiencias. Es una propuesta de reforma militar y la expresión de su mirada política sobre Italia. No separa la milicia de la política, no escinde la guerra de la política; entendiendo que la crisis de la organización militar está vinculada a la crisis política. Así, postula que sólo una reforma de ambas garantiza el ejercicio de la vida civil en Italia. 

La crítica de los mercenarios


Maquiavelo desarrolla esta obra con un fuerte supuesto: una fuerza militar es indispensable para la integridad y seguridad del Estado. Sostiene que un Estado necesita disponer de un ejército y se pregunta acerca de qué tipo de personal debe componer esa fuerza armada: a quién y cómo reclutar para conformarlo. Postula que un ejército debe estar constituido por soldados del propio país reclutante y que los mismo no debía ser profesionales ni siquiera para el caso de los mandos superiores. Así confronta contra el sistema vigente en Italia: los mercenarios o condottieri. 

Desde cuando se habían manifestado los límites del sistema feudal de reclutamiento se recurrió a los mercenarios, logran en Italia en especial un alto grado de generalización y afianzamiento, sobre todo a partir del siglo XIV. Para ello concurrían varias causas. Por un lado, la no unificación de Italia bajo una autoridad central única, fraccionada en varios pequeños Estados. Para ellos, mantener un ejército regularmente era demasiado costoso económicamente. La contratación de mercenarios cuando la situación lo ameritaba libraba al Estado de los problemas de la organización militar y su coste oneroso. Asimismo en menester señalar que cada Estado estaba sumido en graves y sistemáticos problemas intestinos y armar a toda la población militarmente era representaba un alto riesgo político; siempre era más seguro contratar una fuerza militarizada foránea que armar a las distintas fracciones que convivían en lucha al interior de un Estado.

El Arte de la Guerra según Maquiavelo
El Arte de la Guerra según Maquiavelo

Los grupos de condottieri alcanzaban a unos mil hombres y el cumplimiento de los términos del contrato fue muy errático. No faltó la vez que cambiaran de bando por una mejor paga en medio de una disputa. Son representativos de la organización militar de finales de la Edad Media. Durante el siglo XV las "compañías de ventura" tienden a desaparecer en favor de establecerse permanentemente con un Estado dependiendo así de un poder único. Se fue extendiendo así la forma de contratación directa del Estado sin la intermediación del condottiero.

Maquiavelo pensaba que los fracasos militares de Italia se debían, al menos en gran parte, a los mercenarios. Pensaba que el profesionalismo militar era intrínsecamente malo. Los mercenarios prolongaban las guerras o suscitaban nuevas para poder vivir o, de lo contrario, dedicarse al saqueo. Asimismo suponía que un ejército profesional permanente no era viable ya que si ganaban poco generarían disturbios y la ruina del Estado.

¿La solución?: un ejército formado por ciudadanos del propio Estado que se entrenen los días festivos y que, una vez terminada las batallas, se vuelvan a sus casas y obligaciones cotidianas; tanto la tropa como la oficialidad. Proponía que se reclutara a hombres de 17 a 40 años; los del campo para la infantería y los de las ciudades para la caballería. Planteaba un reclutamiento con una fórmula algo ambigua. Hablaba del reclutamiento "voluntariamente forzado" por respeto a su señor. Tomaba como modelos de virtud militar, paradójicamente, la performance de mercenarios como los suizos y los soldados del ejército romano. Fundamentalmente Maquiavelo admiraba el mundo clásico y sus organizaciones militares. 

Armas y cuerpos militares


Consideraba a la infantería como el nervio central del ejército, entendiendo que la caballería tenía poca capacidad de maniobra y una casi nula posibilidad de adaptación al terreno. Así evalúa que...

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26 de mayo de 2013

Lo que puedes aprender de Maquiavelo en la India

El Arthasastra del pensador político hindú Kautilya es todavía un libro poco conocido entre los lectores de habla hispana. 


A pesar del merecido crédito que ha merecido entre distinguidos hombres de ciencias sociales, Max Weber dijo del libro lo siguiente: "Un maquiavelismo realmente radical, en el sentido popular de la palabra está representado clásicamente en la literatura hindú en el Arthasastra de Kautilya (...) en contraste con este documento, El Príncipe de Maquiavelo es inofensivo".

Aquí puede leer unas instructivas ideas de este genial político y pensador.

Kautilya. Lo que puedes aprender de Maquiavelo en la India
Kautilya. Lo que puedes aprender del Maquiavelo de la India

SECRETO

Ninguno de sus enemigos podrá conocer su secreto, pero deberá saber los puntos débiles de su enemigo.

EMBAJADOR Y DIPLOMACIA

El brillo en el tono, cara y ojos del enemigo; una respetuosa recepción de la misión; el preguntar por la salud de los amigos; el tomar parte en la narración de las virtudes; el dar un asiento cercano al trono; el respetuoso tratamiento del empleado diplomático; la remembranza de los amigos; el cerrar la misión con satisfacción; todos éstos podrán anotarse como indicadores de la buena disposición del enemigo, y lo contrario su descontento. […]No deberá preocuparse por el poderío de su enemigo; deberá evitar estrictamente las mujeres y el licor; deberá tomar una cama sola; porque es bien conocido que las intenciones de los enviados diplomáticos son investigadas mientras están dormidos o bajo la influencia del licor.

PRÍNCIPES

Los hijos (de los reyes) son de tres clases: los de inteligencia aguda, los de inteligencia estancada y los de mente perversa.

LOS DEBERES DE UN REY

Si un Rey es enérgico, sus súbditos serán igualmente enérgicos. Si es derrochador sus súbditos no sólo serán igualmente derrochadores, sino que también comerán dentro de sus trabajos. Además, un Rey derrochador caerá fácilmente en las manos de sus enemigos. De aquí que el Rey debe estar siempre alerta. En la felicidad de sus súbditos yace su felicidad; en su bienestar el bienestar propio; lo que lo complace no lo considerará como bueno, pero cualquier cosa que complazca a sus súbditos la considerará como buena.

CUIDADO CON LOS CORTESANOS

Cuando esté en la corte nunca deberá obligar a quienes vayan a hacerle una petición que esperen en la puerta, porque cuando un Rey se hace inaccesible a su pueblo y confía su trabajo a sus oficiales inmediatos puede estar seguro de engendrar confusión en los asuntos, y ocasionar por tanto descontento público, y hacerse a sí mismo presa de sus enemigos.

ECONOMÍA

Un tesorero general sabio conducirá el trabajo de colección de ingresos gubernamentales aumentado el ingreso y disminuyendo el gasto. Todas las empresas dependen del financiamiento. De aquí que se deba prestarse extrema atención a la tesorería. La prosperidad pública, la recompensa por buena conducta, la captura de ladrones, el prescindir del servicio de demasiados oficiales gubernamentales, la abundancia de cosecha, la prosperidad del comercio, la ausencia de problemas y calamidades, la disminución de remisión de impuestos y el ingreso en oro, son todos conducentes a la prosperidad financiera. La obstrucción, el empréstito, la fabricación de cuentas, causar la pérdida de ingreso, el usufructo propio, la permuta y el desfalco son las causas que tienden a vaciar la tesorería.

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21 de abril de 2013

La ingratitud que sufrió el Gran Capitán

Aunque todos te digan que te socorrerán cuando tengas necesidad, muchos de los que se ofrecen a luchar por ti, serán después los primeros que te arrojarán las piedras, te dejarán abandonado y aún harán leña del árbol caído y saquearán los restos del naufragio


Como cita Maquiavelo, “se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces favores son todos tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida y los hijos cuando la necesidad está lejos; pero cuando ésta se te viene encima vuelven la cara. Los hombres olvidan con mayor rapidez la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.”

Y no esperes que tu patrón sea agradecido por los servicios que le prestes, ya que habrá quien le envenene los oídos y le nuble la vista para que dude de tu lealtad y de tus nobles intenciones. Recuerda que el Cid Campeador sufrió la ingratitud de su Rey Alfonso VI de Castilla por las infamias que a sus espaldas le hacían los cortesanos que nunca habían pisado un campo de batalla ni participado en ningún combate. Qué lástima de vasallo si oviera buen sennor. No caigas tú en ese error y ten la certeza de que cada triunfo tuyo aumentará las envidias de otros cortesanos haciendo que tu patrón desconfíe de ti.

Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán
Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán

Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, se instaló como gobernador absoluto del reino de Nápoles. Como gobernó con justicia y severidad agraviando a muchos nobles resentidos, estos cortesanos fueron a España a presentar quejas y agravios infundados al rey Fernando. Así, mediante murmuraciones e infamias, esperaban recobrar las prebendas perdidas. Y como el monarca recelaba de todos los que cercanos a él destacaban, se volvió susceptible a las acusaciones de que Gonzalo derrochaba el dinero. A lo que éste respondió con las famosas cuentas que siguen:

“Doscientos mil setecientos treinta y seis ducados y nueve reales en frailes, monjas y pobres, para que rogasen a Dios por la prosperidad de las armas españolas.
Cien millones en palas, picos y azadones, para enterrar a los muertos del adversario.
Cien mil ducados en guantes perfumados para preservar a las tropas del mal olor de los cadáveres de sus enemigos tendidos en el campo de batalla.
Ciento sesenta mil ducados en poner y renovar campanas destruidas por el uso continuo de repicar todos los días por nuevas victorias conseguidas sobre el enemigo.
Cien millones por mi paciencia en escuchar ayer que el Rey pedía cuentas al que le había regalado un reino.”

Después de este curioso balance de cuentas, nunca más este Gran Capitán volvió a ejercer como tal en ninguna batalla, pasando sus últimos años retirado en su hacienda y desengañado por la ingratitud de su Señor que elevaba a la gloria real a otros capitanes mucho menos capaces en el oficio de las armas.

Y si aún no te valen todos estos ejemplos, recuerda que Aníbal, Escipión, Berengario, Germánico, César, Pompeyo, Sertorio y muchos otros grandes capitanes de Roma y Cartago acabaron su vida amargados y olvidados por su patrón, cuando no asesinados por el temor que despertaban en otros cortesanos o en su mismo Señor

Fuente: Manual de Cortesanos
http://www.elartedelaestrategia.com/manual_y_espejo_de_cortesanos.html

23 de febrero de 2013

Psicología según Maquiavelo

Maquiavelo era un profundo conocedor del alma y de la psicología humana.


Todo lo que Maquiavelo escribió hace 500 años sigue siendo válido en la actualidad



César Borgia, ejemplo de Príncipe
para Maquiavelo
Según Maquiavelo, se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces favores son todo tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida, los hijos -como anteriormente dije- cuando la necesidad está lejos; pero cuando se te viene encima vuelve la cara.

Nadie, pues, debe desesperar de conseguir lo que otro ha logrado, porque todos los hombres nacen, viven y mueren sujetos a las mismas leyes naturales.

Siendo insaciables los deseos del hombre, porque su propia naturaleza le impulsa a quererlo todo mientras sus medios de acción le permiten conseguir pocas cosas, resulta continuo disgusto en el entendimiento humano, desdén por lo poseído y, como consecuencia, maldecir los tiempos presentes, elogiar los pasados y desear los futuros, aunque para ello no tengan motivo alguno razonable.

Hay tres clases de inteligencias: la primera comprende las cosas por sí mismas, la segunda es capaz de evaluar lo que otro comprende y la tercera no comprende ni por sí misma ni por medio de los demás. La primera es superior, la segunda excelente, la tercera inútil.


9 de febrero de 2013

Maquiavelo. Realismo maquiavélico


La aspiración de Maquiavelo de escribir sobre la política de forma rigurosa y científica, despojándola del elemento propagandístico y retórico, se revela el mayor descubrimiento al que puedo introducir a mis alumnos y que al final contribuirá a su formación y a darles una perspectiva diferente también sobre la política de hoy.


Maquiavelo. Realismo maquiavélico
Maquiavelo. Realismo maquiavélico

Maquiavelo llena siempre las aulas. Pasan los años, las décadas, cambian los estudiantes y la forma en la que se visten, pero cuando se imparte una clase sobre Maquiavelo en una universidad americana, uno puede estar seguro de que estará llena de alumnos.


Por supuesto, siempre se encuentra uno con sorpresas. Hace ya casi veinte años que me dedico a la enseñanza de la historia y el pensamiento del secretario florentino en New York University, la mayor universidad privada de Estados Unidos. Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"

Cada vez que empiezo un curso dedico la primera clase a entender el porqué estos jóvenes que llegan de distintas partes del mundo, toman apuntes en su iPad, no saben casi escribir con un bolígrafo, parecen completamente desinteresados por la política y apenas conocen el nombre del presidente, quieren estudiar los escritos del fundador de lo que hoy se considera la ciencia política moderna. Las respuestas varían con los años y reflejan la constante y ambivalente atracción de la sociedad culta estadounidense por el Renacimiento italiano.

A principios de los años 90 la mayor parte de los estudiantes eran de la licenciatura en finanzas y gestión de empresas. En un primer momento no entendía por qué habían decidido pasar de la contabilidad y el marketing a la Florencia del Cinquecento y descubrí que todos conocían un librito que el Príncipe leía y que utilizaban como si fuese una guía para el 'manager' moderno. Eran los años del auge de la economía, de las 'start-up' millonarias, de la gran ilusión de que el capitalismo más salvaje no podía crecer sin una clase dirigente extremadamente audaz y sin escrúpulos.

Luego fueron los años de Tupac, el rapero originario del East Harlem que tuvo una vida...

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1 de febrero de 2013

Un Príncipe de 500 años, según Maquiavelo


Se cumplen 500 años desde que Nicolás Maquiavelo escribió esta breve y amena obra para desenmascarar y explicar cómo actuan los poderosos.


Tras la lectura de su obra El Príncipe podemos pensar que lo que llamamos "maquiavélico" es en realidad un profundo conocimiento psicológico del ser humano y un gran sentido común


Un Príncipe de 500 años, según Maquiavelo
Un Príncipe de 500 años, según Maquiavelo
Todos hemos oído hablar de Maquiavelo, o hemos dicho de alguien "es maquiavélico". Las citas que a continuación puede ver corresponden a los libros El Príncipe y Del Arte de la Guerra.

Quizás tras la lectura de estas líneas pueda usted pensar que lo que llamamos "maquiavélico" es en realidad un profundo conocimiento psicológico del ser humano y un gran sentido común. La lectura completa del libro de Maquiavelo es un tratado sobre el arte de la política, y lo que ahí se expone sigue en vigor hoy en día. Todo lo que nos enseña Maquiavelo nos puede ser de utilidad. Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"

Resistencia a los cambios 

Maquiavelo dice: Los hombres viven tranquilos si se les mantiene en las viejas formas de vida. La incredulidad de los hombres, hace que nunca crean en lo nuevo hasta que adquieren una firme experiencia de ello. La naturaleza de los pueblos es muy poco constante: resulta fácil convencerles de una cosa, pero es difícil mantenerlos convencidos.

La venganza 

Maquiavelo dice: A los hombres se les ha de mimar o aplastar, pues se vengan de las ofensas ligeras ya que de las graves no puede: la afrenta que se hace a un hombre debe ser, por tanto, tal que no haya ocasión de temer su venganza.

Cuando iniciar el combate 

Maquiavelo dice: No se debe jamás permitir que se continúe con problemas para evitar una guerra porque no se la evita, sino que se la retrasa con desventaja tuya.

Imitar a los grandes hombres 

Maquiavelo dice: Un hombre prudente debe discurrir siempre por las vías trazadas por los grandes hombres e imitar a aquellos que han sobresalido extraordinariamente por encima de los demás, con el fin de que, aunque no se alcance su virtud algo nos quede sin embargo de su aroma.

Las recompensas 

Maquiavelo dice: Quien cree que nuevas recompensas hacen olvidar a los grandes hombres las viejas injusticias de que han sido víctimas, se engaña.

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25 de enero de 2013

Revoluciones, está todo inventado

Del máximo desorden al máximo orden. Parece ser que se cumple, como en la Revolución Francesa en 1.798 o en la soviética en 1.917. Cayeron los Borbones y los Zares, aparecieron Napoleón y Stalin. Como en todo, siempre hay excepciones.  


Cuando la monarquía electiva se convirtió en hereditaria, inmediatamente comenzaron los herederos a degenerar de sus antepasados, y prescindiendo de las obras virtuosas, creían que los príncipes sólo estaban obligados a superar a los demás en lujo, lascivia y toda clase de placeres. Comenzó, pues, el odio contra los monarcas, empezaron éstos a temerlo, y pasando pronto del temor a la ofensa, surgió la tiranía.

Ésta dio origen a los desórdenes, conspiraciones y atentados contra los soberanos, tramados, no por los humildes y débiles, sino por los que sobrepujaban a los demás en riquezas, generosidad, nobleza y ánimo valeroso, que no podían sufrir la desarreglada vida de los monarcas.


Revoluciones, está todo inventado
Revoluciones, está todo inventado

La multitud, alentada por la autoridad de los poderosos, se armaba contra el tirano, y muerto éste, obedecía a aquéllos como a sus libertadores. Aborreciendo los jefes de la sublevación el nombre de rey o la autoridad suprema de una sola persona, constituían por sí mismos un gobierno, y al principio, por tener vivo el recuerdo de la pasada tiranía, ateníanse a las leyes por ellos establecidas, posponiendo su utilidad personal al bien común, y administrando con suma diligencia y rectitud los asuntos públicos y privados.

Cuando la gobernación llegó a manos de sus descendientes, que ni habían conocido las variaciones de la fortuna ni experimentado los males de la tiranía, no satisfaciéndoles la igualdad civil se entregaron a la avaricia, a la ambición, a los atentados contra el honor de las mujeres, convirtiendo el gobierno aristocrático en oligarquía, sin respeto alguno a la dignidad ajena.

Esta nueva tiranía tuvo al poco tiempo la misma suerte que la monárquica, porque el pueblo, disgustado de tal gobierno, se hizo instrumento de los que de algún modo intentaban derribar a los gobernantes. MAQUIAVELODiscursos sobre la primera década de Tito Livio, 1, II

Como cito en el libro Manual y Espejo de Cortesanos ,en estos casos es mejor seguir el ejemplo de Tayllerand, que siendo anciano y al oír los disparos y algaradas de una revuelta, dijo que íbamos ganando. Preguntado por su criado en qué bando estaba, le contestó que mañana, cuando sepamos quien ha ganado, lo sabremos. 

23 de enero de 2013

Maquiavelo y la maldad humana

Por la experiencia que Maquiavelo tuvo en el gobierno de Florencia, es mejor gobernar previendo que los hombres se inclinan al mal. 


Así se evitan muchos disgustos, según Maquiavelo.


Según demuestran cuantos escritores se han ocupado de legislación y prueba la historia con multitud de ejemplos, quien funda un estado y le da leyes debe suponer a todos los hombres malos y dispuestos a emplear su malignidad natural siempre que la ocasión se lo permita. Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"
Maquiavelo y la maldad humana
Maquiavelo y la maldad humana

Si dicha propensión está oculta algún tiempo, es por razón desconocida y por falta de motivo para mostrarse; pero el tiempo, maestro de todas las verdades, la pone pronto de manifiesto. Los hombres hacen el bien por fuerza; pero cuando gozan de medios y libertad para ejecutar el mal, todo lo llenan de confusión y desorden. Dícese que el hambre y la pobreza hacen a los hombres industriosos, y las leyes buenos. Siempre que con obligación legal se obra bien, no son necesarias las leyes; pero cuando falta esta buena costumbre, son indispensables. (Discursos, 1, III)

Maquiavelo nos explica que ...
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El Príncipe. Maquiavelo
Del Arte de la Guerra. Maquiavelo


17 de enero de 2013

Estrategias de Maquiavelo para atajar la corrupción

Estrategias de Maquiavelo para atajar la corrupción
Estrategias de Maquiavelo
para atajar la corrupción

Maquiavelo nos indica que cuando todo está corrompido, hay que empezar desde cero.


Si el armazón de la obra tiene termitas, es mejor deshacerse de éste y comenzar con otra madera nueva, que, aunque inicialmente sea de peor calidad, esté sin contaminar.


Es mejor dictar normas que impidan la corrupción que otras para su castigo una vez extendido el mal. La experiencia demuestra que las masas tienden a las malas costumbres, que es conveniente frenar de forma ajustada a derecho. Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"

"Quien en los actuales tiempos quisiera fundar una república, le sería más fácil conseguirlo con hombres montaraces y sin civilización alguna, que con ciudadanos de corrompidas costumbres; como un escultor obtendrá mejor una bella estatua de un trozo informe de mármol que de un mal esbozo hecho por otro." (Maquiavelo, Discursos, 1, XI)

Estrategias de Maquiavelo para atajar la corrupción
Estrategias de Maquiavelo
para atajar la corrupción
"Adviértase también la facilidad con que los hombres se corrompen, y cambian de costumbres, aunque sean buenos y bien educados, trocando en malas sus buenas costumbres. Bien estudiados tales sucesos por los legisladores en las repúblicas o en los reinos, les inducirán a dictar medidas que refrenen rápidamente los apetitos humanos y quiten toda esperanza de impunidad a los que cometan faltas arrastrados por sus pasiones." (Maquiavelo Discursos, 1, XLII)


Fuente:

15 de enero de 2013

Maquiavelo y la ambición humana

Maquiavelo nos describe perfectamente cómo todas las personas ambicionamos mas de lo que tenemos, por eso nos sentimos inseguros.


Maquiavelo y la ambición humana
Maquiavelo y la ambición humana
Siendo insaciables los deseos del hombre, porque su propia naturaleza le impulsa a quererlo todo mientras sus medios de acción le permiten conseguir pocas cosas, resulta continuo disgusto en el entendimiento humano, desdén por lo poseído y, como consecuencia, maldecir los tiempos presentes, elogiar los pasados y desear los futuros, aunque para ello no tengan motivo alguno razonable. (Maquiavelo, Discursos, 2, Prólogo)

Maquiavelo nos indica que queremos siempre más de lo que podemos abarcar, por eso la felicidad nos rehúye. 

El miedo a perder agita tanto los ánimos como el deseo de adquirir, no creyendo seguro los hombres lo que tienen si no adquieren de nuevo. Además, cuanto más poderoso mayor es la influencia y mayores los medios de abusar. Y lo peor es que los modales altivos e insolentes de los nobles excitan el ánimo de los que nada tienen, no sólo el deseo de adquirir, sino también el de vengarse de ellos, despojándoles de riquezas y honores que ven mal usados. (Maquiavelo, Discursos, 1, VI)

La ambición y el miedo a la pérdida mueven a la Humanidad, nos cuenta Maquiavelo. Y como los poderosos son los que más ambicionan, dan este mal ejemplo a los demás que siguen la misma senda con envidia hacia los anteriores. 

EXTRAÍDO DEL LIBRO:

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27 de diciembre de 2012

Maquiavelo, maestro de diplomáticos


Nacido en la Florencia de los Médicis, en una época convulsa de conspiraciones y guerras Nicolás Maquiavelo llegó a ser un maestro de la diplomacia, y pudo conocer de primera mano los más oscuros resortes de la política.


El mapa de los estados italianos del siglo XV semejaba un mosaico o tablero de ajedrez. Ciudades, ducados y pequeños estados presentaban una compleja fragmentación de poderes. 


Maquiavelo, maestro de diplomáticos
Maquiavelo, maestro de diplomáticos
Florencia fue uno de los casos más representativos de esta situación, dadas sus características sociales, su riqueza cultural y sus complejas tramas políticas. Poderosas familias de banqueros como los Medici engalanaron la ciudad con su mecenazgo artístico y literario demostrando el apoyo a la revolución del humanismo. Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"

Sin embargo, no todos los habitantes de Florencia se movieron en la misma dirección: Savonarola daba enérgicos sermones donde arremetía contra la renovada mirada a la antigüedad y denunciaba sin descanso las corrupciones, avaricia y brutalidad de los corruptos gobernantes.

Tras la invasión de Italia por Carlos VIII de Francia, Savonarola intervino para salvaguardar la ciudad convenciendo al monarca francés de no saquearla. Este éxito no le salvó de ser condenado; en 1498 fue ajusticiado por llegar a presentarse como profeta de Dios. La ejecución de Savonarola coincidió con el ascenso de Niccolò di Bernardo dei Machiavelli (1469-1527) al puesto de secretario de la Segunda Cancillería. En este cargo Nicolás Maquiavelo ejerció varias de sus cualidades: mediador de diferentes conflictos con la ciudad de Pisa –reconquistada en varias ocasiones–,como diplomático encargado de...
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8 de diciembre de 2012

Caterina Sforza, la mujer que se enfrentó a los Borgia


Nuestra protagonista es la mujer que se enfrentó a los Borgia, a la que sus contemporáneos llamaron la leona de la Romaña, y también la virago cruelissima: Caterina Sforza.


El Renacimiento fue una época donde brillaron algunos de los personajes más interesantes y sugerentes de la Historia. Por desgracia, como había pasado en épocas anteriores -y seguiría pasando en los siglos venideros-, la mayoría de éstos fueron hombres. 

Caterina Sforza, la mujer que se enfrentó a los Borgia
Caterina Sforza, la mujer que se enfrentó a los Borgia
Sólo en Italia, cuna, crisol y tumba del esplendor renacentista, podemos encontrar docenas de nombres que han pasado a la historia, desde la política, el arte o la guerra: Maquiavelo, Leonardo da Vinci o César Borgia son claros ejemplos de las personalidades, unas veces luminosas y otras sombrías, de aquellos que vivieron tan notorios tiempos. Sin embargo, también hubo algunas mujeres que descollaron tanto como sus homólogos masculinos; de una de ellas, Lucrecia Borgia. Nuestra protagonista de hoy, que también tuvo sus más y sus menos con los Borgia, es aquella a la que sus contemporáneos llamaron la leona de la Romaña, y también la virago cruelissima: Caterina Sforza.

PRIMEROS AÑOS

Caterina Sforza vino al mundo a principios de 1463 en la ciudad de Milán, lugar que gobernaba su familia, los Sforza, uno de los apellidos más ilustres del Renacimiento italiano. Fue hija bastarda: sus padres fueron Galeazzo Maria Sforza, más tarde duque de Milán, y Lucrezia Landriani, a la sazón esposa de Gian Piero Landriani, uno de los amigos íntimos de Galeazzo. Con sólo tres años de edad, su padre se convirtió en duque de Milán, y Caterina se trasladó a vivir a la corte ducal junto al resto de sus hermanos, legítimos y bastardos; todos fueron puestos a cargo de la madre del duque, la tremenda Bianca Maria Visconti, aunque después serían formalmente adoptados por la segunda esposa del duque, Bona de Saboya. Con ambas mujeres mantendría Caterina una excelente relación a lo largo de su vida, y ambas fueron, cada una a su manera, responsables del indómito carácter de la joven milanesa.

Caterina Sforza, la mujer que se enfrentó a los Borgia
Caterina Sforza, la mujer que se enfrentó a los Borgia

Contrariamente a lo que se pueda pensar, las jóvenes nobles de la época sí recibían una educación notable; aunque bastarda, Caterina no fue una excepción, y recibió una educación de corte humanista que, además de leer y escribir, le permitió aprender latín y leer a los clásicos; además, a través de su abuela Bianca Maria, la pequeña Caterina adquirió una inmensa conciencia militar, de orgullo hacia sus antepasados y de astucia tanto militar como política. Sin embargo, no dejaba de ser mujer, y como tal tuvo que rendirse a su condición de peón matrimonial: con sólo diez años, fue prometida en matrimonio a Girolamo Riario, sobrino del papa Sixto IV (Francesco della Rovere), y veinte años mayor que ella. Aunque la boda se celebró rápidamente, el 17 de enero de 1473, la consumación de dicho matrimonio no llegaría hasta cuatro años más tarde, en atención a la extrema juventud de la novia.

Tras su boda, Girolamo y Caterina obtuvieron...
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19 de mayo de 2012

Astucia o fuerza

Considero cosa ciertísima que rara vez o nunca llegan los hombres de escasos medios a elevado rango sin emplear la fuerza o la astucia, a no ser que lo obtengan por herencia o donación.



Astucia o fuerza. Zorro
Astucia o fuerza. Zorro

Creo también que en muchas ocasiones la fuerza sola no basta; pero sí la astucia. Un príncipe deseoso de realizar acciones memorables, necesita aprender a engañar. Creo, pues, que jamás persona alguna de humilde estado ha logrado gran poder sólo por medio de la fuerza, empleándola franca e ingenuamente; pero sí sólo con la astucia. Se ve, pues, que los romanos al principio de su engrandecimiento no dejaron de emplear la astucia, recurso siempre necesario para los que, de pequeños, quieren llegar a la grandeza, y menos vituperable cuanto más disimuladamente se emplea, como lo hicieron los romanos. (Maquiavelo. Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio, 2, XIII)

Aunque socialmente se desdeñe el uso de la astucia y se premie el “ir de frente”, en asuntos públicos es más seguro el uso de la astucia y del engaño. Nunca actuar de forma franca, buscar el punto débil.

Fuente:

Para saber mas:

10 de febrero de 2012

Macacos + Maquiavelo: Macaquiavielismo


Casi todos hemos escuchado decir alguna vez, en referencia a algún político, que “es maquiavélico”, refiriéndose a su tortuoso modo de manejar las situaciones y las personas, o hemos oído a algún aspirante a la Presidencia citar a El Príncipe, como libro de cabecera. Pero a pocos se nos ocurriría usar el término maquiavélico para calificar el comportamiento de un mono

Macacos + Maquiavelo: Macaquiavielismo
Sin embargo, Darío Maestripieri, un especialista en conducta de los primates y profesor de desarrollo humano comparativo y biología evolutiva en la Universidad de Chicago, Estados Unidos, estudia el comportamiento de los macacos rhesus –un tipo de mono que comparte con nosotros fuertes tendencias al nepotismo y a las maniobras políticas turbias–, y afirma que su éxito como especie responde, como en el caso del hombre, a su inteligencia maquiavélica.

Maestripieri ha estudiado a los monos durante más de veinte años y escribió largo y tendido sobre su comportamiento. Lo ha hecho en Europa, en un centro de investigaciones en Atlanta, EE.UU., y en una isla de Puerto Rico, donde los investigadores establecieron una colonia de macacos rhesus con propósitos científicos y de reproducción. 

Según él dice –y aunque nos duela– en lo concerniente a la conducta social algunas veces actuamos como monos. En última instancia, y por más que la sola idea moleste a los antievolucionistas que aún sobreviven, descendemos de ellos (en realidad es técnicamente más correcto decir que nosotros y los monos tenemos antepasados comunes, pero bueno). 

Así lo indican los resultados de la más reciente investigación de Maestripieri, que desarrolló en el libro Macachiavellian Intelligence: How Rhesus Macaques and Humans Have Conquered the World, o en criollo Inteligencia Macaquiavélica: Cómo los macacos rhesus y los humanos han conquistado el mundo. 

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28 de enero de 2012

Las enseñanzas de Maquiavelo en El Padrino


Comparativo entre el libro de Nicolás Maquiavelo y la obra de Mario Puzo.


Las enseñanzas de Maquiavelo en El Padrino
Las enseñanzas de Maquiavelo en El Padrino

El Padrino en su acepción literaria y fílmica reproduce estrategias y tácticas de El Príncipe, de Maquiavelo. 


Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"


Los diálogos y escenarios y actos que se muestran de la familia Corleone tienen ángulos convergentes con el escrito del siglo XVI, toda vez que: 

A.- Para que Vito Corleone se posicionara en el Poder tuvo que adueñarse de los controles políticos, sociales y económicos del barrio italiano de Nueva York, a través del asesinato de Don Fanucci, quien tenía las actividades ilícitas de dicho entorno con un estilo muy personal de activar el terror entre los vecinos. 

Parafraseando a Maquiavelo, el inmigrante siciliano tuvo que usurpar un espacio de Poder cometiendo todos los actos de crueldad que creyera convenientes para sus fines -en una sola exhibición-, a fin de no desgastar mayores esfuerzos y recursos al tener que repetir una y otra vez una acción de control. Así lo hizo Don Corleone: usó la crueldad en una sola ocasión, pero en forma contundente y espectacular. Esto logró que afianzara su Poder y viviera seguro, pues había logrado infundir temor y respeto.  

B.- Al conquistar un nuevo "principado" la forma más...
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18 de enero de 2012

Maquiavelo. Sobre la generosidad y la avaricia


Maquiavelo nos explica la elección que un príncipe debe hacer entre ser avaro o generoso. 



Según Maquiavelo, hay que ser generoso con el dinero que no es del príncipe ni de sus súbditos. Pero Maquiavelo nos explica mas cosas... 



Maquiavelo.
Sobre la generosidad y la avaricia
Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"


Maquiavelo dice: Empezando por las primeras de las cualidades nombradas, digo que estaría bien ser tenido por pródigo. Sin embargo, la prodigalidad, practicada de manera que se sepa que uno es pródigo, perjudica; y por otra parte, si se la practica virtuosamente y tal como se la debe practicar, la prodigalidad no será conocida y se creerá que existe el vicio contrario.

Pero como el que quiere conseguir fama de pródigo entre los hombres no puede pasar por alto ninguna clase de lujos, sucederá siempre que un príncipe así acostumbrado a proceder consumirá en tales obras todas sus riquezas y se verá obligado, a la postre, si desea conservar su reputación, a imponer excesivos tributos, a ser riguroso en el cobro y a hacer todas las cosas que hay que hacer para procurarse dinero. Lo cual empezará a tornarle odioso a los ojos de sus súbditos, y nadie lo estimará, ya que se habrá vuelto pobre. Y como con su prodigalidad ha perjudicado a muchos y beneficiado a pocos, se resentirá al primer inconveniente y peligrará al menor riesgo. Y si entonces advierte su falla y quiere cambiar de conducta, será tachado de tacaño.

Ya que un príncipe no puede practicar públicamente esta virtud sin que se perjudique, convendrá, si es sensato, que...
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10 de enero de 2012

Maquiavelo. El engaño en el Arte de la Guerra


Maquiavelo nos explica cómo el uso del engaño en el arte de la guerra merece elogio.

 

Aunque el engaño sea en todo lo demás reprensible, en la guerra es cosa laudable y digna de elogio, y lo mismo se alaba a quien, por medio de él, vence al enemigo, como a quien lo rechaza por fuerza. 


Maquiavelo. El engaño en el Arte de la Guerra
Maquiavelo. El engaño en el Arte de la Guerra
Descargar extracto gratis del libro "La Sabiduría Secreta de  Maquiavelo"


Maquiavelo dice: bien se ve esto en las apreciaciones hechas por los que han escrito la vida de los grandes hombres, cuando elogian a Aníbal y a otros generales que fueron notabilísimos en el empleo de este recurso. Siendo tantos y tan frecuentes los ejemplos, no citaré ninguno, y sólo diré que no considero glorioso el engaño cuando consiste en romper la fe a los tratados, porque esto, aunque haya producido alguna vez la conquista de estados y reinos, jamás, como he dicho en otra ocasión, reportará gloria.

Refiérome al engaño o ardid empleado contra el enemigo que se fía de ti y que constituye propiamente el arte de la guerra; como fue el empleado por Aníbal cuando fingió huir junto al lago de Trasimeno para encerrar al cónsul y al ejército romano, y cuando, para escapar de las manos de Fabio Máximo puso fuego en los cuernos de sus bueyes. Semejante a estos engaños fue el que empleó el general samnita Poncio para encerrar al ejército romano en los desfiladeros de las Horcas Caudinas. Ocultó su ejército detrás de ...
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